Ya hace muchos años que el catering dejó de ser un mero servicio de manutención para convertirse en un factor clave en el éxito de un evento.

Hoy en día el catering está a disposición de los organizadores de eventos como un elemento estratégico al que se le pueden dar múltiples formas dependiendo de las necesidades de cada ocasión.

Ha habido una transición de los típicos canapés que parecían repetidos en cada evento, a los caterings más sofisticados en los que en ocasiones se ha olvidado su auténtica funcionalidad.

Tendencias en catering para eventos

La evolución en catering es constante, y las diferentes empresas que ofrecen este servicio buscan especializarse en distintos formatos. De esta forma hay un esfuerzo permanente en incorporar las novedades y tendencias gastronómicas también en el catering para eventos.

Una alimentación más sana es un concepto que ya no admite discusión y en un evento no estamos dispuestos a consumir productos que no comeríamos en nuestra vida cotidiana, con excesos de azúcares o grasas saturadas.

La cocina con producto local no solamente refuerza el punto anterior sino que por sí mismo supone un factor de calidad y un elemento diferenciador del evento. El producto de proximidad y de temporada incide directamente en los valores y el carácter que se le quiera dar a ese evento.

Paradojalmente esta idea de proximidad convive con la tendencia a un catering intercultural y multiétnico. En un mundo global, y en el sector de los eventos en el que pueden asistir participantes de todo el planeta, el catering aporta un valor cultural que puede dar una personalidad especial a la reunión.

Los caterings servidos por cocineros con estrella seguramente es una de las tendencias más codiciadas por los organizadores de eventos de gran prestigio. Actualmente el sector de catering en alta cocina ha evolucionado mucho y se pueden encontrar servicios de altísima calidad para eventos multitudinarios. Los cocineros con estrella Michelin participan igualmente en demostraciones en directo de elaboración de sus platos y es muy habitual que aparezcan en la parte final del evento a saludar a los comensales comentando personalmente su propuesta gastronómica.

Catering para eventos cerca de Barcelona

El catering como estrategia MICE

Las diferentes tendencias en el catering para eventos no solo son una cuestión de gastronomía sino que precisamente están orientadas en dar un valor al catering como recurso MICE. La gastronomía pasa a entrar de lleno en el programa de un evento y aspectos como el formato o el timing del servicio se convierten en piezas relevantes de un congreso o una convención.

“El Montanyà Hotel&Lodge incluye su oferta de catering dentro del programa MICE del hotel y no como un servicio más del establecimiento“

El formato cóctel en el que los participantes interactúan entre sí resulta un elemento de socialización perseguido en los objetivos de una reunión corporativa. Este modelo además resulta muy ágil en el servicio a la vez que puede no ser demasiado pesado para facilitar una sesión de trabajo después de la comida.

Por el contrario, en un evento nocturno, la propuesta gastronómica puede ser el factor más relevante del evento, por delante de actividades y espectáculos que pueden quedar en segundo término. La evolución de la alta cocina y su popularidad en los medios han motivado esta evolución del catering como servicio al catering como espectáculo. Encontramos propuesta temáticas vinculadas al entorno local que acoge el evento o a la propia temática del mismo o su sector.

La flexibilidad del catering en el contexto MICE resulta igualmente un elemento clave. Flexibilidad en horarios y timings, pero también servicios pensados en el exterior como complemento a alguna actividad de teambuilding por ejemplo.

La organización general y la implicación del staff del catering también va a resultar determinante en la buena evolución del servicio pensado en términos de cultura MICE. Estar listos para hacer frente a la primera llegada de comensales o dotar de recursos suficientes los puntos de autoservicio como las barras de bebidas o los puntos de buffet, resulta fundamental. En ocasiones el propio staff puede colaborar en agilizar la entrada de comensales y la dinamización general del servicio conscientes de que forma parte de un programa general del evento.

Así pués, cuando planificamos la celebración del evento vamos a tener en cuenta no solo que hay un momento del programa en que hay que detenerse para ofrecer una comida o una cena, sino que la gastronomía pasa a ser un input más del evento con un alto valor añadido. Cuando el objetivo es generar experiencias entre nuestro público, la gastronómica seguramente va a ser determinante para que el evento sea recordado.

EL MONTANYÀ